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florencia
Hablar
de Florencia es hablar del Renacimiento italiano. Cuna de la familia
Medici de cuyas arcas se financiaron muchas de las grandes obras de
arte producidas en Italia así como importantísimas obras
arquitectónicas.
Hablar de Florencia es hablar del Ponte Vecchio, del Duomo, del Ufizzi,
del Bargello y de la Galería de la Academia.
El Ponte Vecchio, el cual nos ayuda a atravesar el
río Arno a través de joyerías y tiendecitas de
souvenirs es el puente más antiguo de Florencia. Albergó
en sus inicios a herreros, carniceros y curtidores quienes aprovechaban
el río que corría por debajo como cloaca. Hacia el final
del renacimiento fueron desalojados y fue ocupado por orfebres y artesanos.
Afortunadamente, el puente sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial,
cosa que ningún otro puente en Florencia pudo.
El Duomo por su lado se ha convertido en el símbolo
de Florencia. La edificación más alta de la ciudad y
el símbolo de la riqueza y orgullo cívico de las influyentes
familias de la ciudad durante el Renacimiento. La iglesia, cuya construcción
se inició en el año 1299, es coronada con esta inmensa
cúpula diseñada por Brunelleschi casi dos siglos después.
La construcción no tuvo un techo por un lapso de 175 años
pues los planos demandaban un gran desafío arquitectónico
por la gran área que tenía que cubrir la cúpula.
Se puede ascender a la cima de la cúpula a través de
463 escalones, desde la cual se aprecia absolutamente toda la ciudad
a sus pies. Ghiberti invirtió 21 años para crear las
impresionantes puertas de bronce en las que se representan pasajes
del Antiguo Testamento y que nos llevan al bautisterio. Siete de los
más grandes artistas de la historia de Florencia incluidos
Brunelleschi y Donatello, compitieron por la oportunidad de diseñar
y hacer estas puertas. Las originales han sido trasladadas a un museo
por seguridad, las cuales pueden ser vistas todos los días
a excepción de Navidad, Año nuevo y Semana Santa. El
arte que decora el Duomo es una mixtura de arte de fines del medioevo
y del renacimiento. Incluye mosaicos del siglo 13, vitrales del siglo
15 diseñados por Ghiberti y frescos del siglo 16 e incrustaciones
de mármol.
Prácticamente en la misma categoría del Louvre o el
Hermitage, el Uffizzi de Florencia es considerado
por muchos como la galería de arte más impresionante
de Italia. En el se encuentran El Nacimiento de Venus, una de las
obras maestras de Botticcelli. Como fiel reflejo de las cualidades
humanas del renacentismo, Caravaggio representa a Baco, el dios romano
del vino en un claroscuro a manera de un adolescente irresponsable.
Otra gran pintura es la Sagrada Familia de Miguel Angel, pintura que
nos representa a Jesús en los brazos de su madre.
En una ciudad en la que el arte se desborda, el Bargello es otro museo
que alberga famosas obras de arte. Una de ellas es el David de Donatello,
nuevamente muy humano en sus formas como lo eran todas las esculturas
durante el Renacimiento, o las puertas del Duomo diseñadas
por Brunelleschi para el concurso mencionado anteriormente, o la estatua
de Baco por Miguel Angel, que refleja el interés de la época
por el arte e ideas del imperio romano.
La Galería de la Academia, por su parte, tiene
una de las estatuas más famosas del mundo. Nada menos que el
David de Miguel Angel. Afuera del edificio se encuentra una réplica
en el mismo lugar en el que alguna ves se encontrara el original,
el cual fue trasladado al interior por seguridad. En contraste con
la estatua de Donatello quien representa un adolescente, Miguel Angel
nos inspira la imagen de un robusto joven.
Alrededores de Florencia
A pocas horas de viaje desde Florencia, podemos encontrar la ciudad
de Siena. Tiene un lindo duomo que los visitantes no deben dejar de
ver, pero es en julio y en agosto cuando la gente de cada uno de los
pueblos vecinos compiten entre ellos en el Corsa al Palio. Flameando
coloridas banderas, los sienenses compiten sobre sus caballos alrededor
de la Piazza del Campo para lograr la posibilidad de poderse jactar
de su superioridad en el evento más importante de la ciudad.
Muchos turistas hacen una visita a Pisa para visitar la ciudad en
la que estudió y enseñó el astrónomo Galileo,
y en la que se encuentra la famosa torre inclinada, a la fecha más
de 5 metros de su centro y que sigue inclinándose. Asegúrese
de llevar su cámara de fotos para que sea contabilizado como
uno más de los muchísimos fotógrafos que han
hecho de ésta, una de las escenas más fotografiadas
del mundo.
Un viaje un poco más largo desde Florencia pero que sin duda
vale la pena es a Orvieto. La ciudad se encuentra en la parte este
de Italia y en ella se encuentra una de las catedrales góticas
mas lindas del país. Las delicadas esculturas se entrelazan
con el los frescos con los que está decorado el exterior los
cuales datan de hace 500 y 600 años.
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