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milan
Capital
de Lombardía y principal eje económico de Italia, Milán
cuenta, además, con un gran pasado histórico y un importante
movimiento cultural y artístico.
Conviene comenzar el recorrido por el famoso Teatro della Scala, edificado
por Piermarni en 1778, ya que se encuentra en el centro del casco
histórico de Milán. De allí, hay que dirigirse
a la Plaza del Duomo, al frente del famoso Duomo de Milán,
la maravillosa catedral gótica de mayor importancia de Italia,
con una longitud de 157 metros y ocupando una superficie de 11.700
metros cuadrados y una altura máxima de 108.50 metros que se
alcanzan en la aguja de la Madonnina, una estatua de la Virgen creada
en cobre dorado en el año 1769. Su construcción se inició
en 1386 por Gian Galeazzo Visconti, varios arquitectos continuaron
esta edificación que no se acabó hasta el siglo pasado.
La altura y la luz son realmente imponentes. Su fachada, diseñada
por Pellegrini en el año 1567, fue realizada en la época
napoleónica con los característicos pináculos
góticos. La zona absidal presenta una construcción con
tres grandiosos ventanales recorridos por nervaduras que datan del
siglo XVI, mientras que los laterales del ábside están
decorados con numerosas estatuas de los siglos XIV-XIX. Especial atención
merece el presbiterio que data de finales del siglo XVI, en el altar
mayor se pude ver un baldaquino de bronce y un magnífico coro
realizado en el siglo XVI. La cripta, situada bajo este altar, es
obra de Pellegrini que también planificó la fachada.
La Cámara sepulcral de San Carlos Borromeo fue realizada por
F. M. Richini en el año 1606 y en ella se encuentra la tumba
del Santo; a su lado se localiza el Tesoro. La Sacristía, de
finales del siglo XIV, fue realizada por Giacomo da Campione y en
el lado izquierdo del transepto destaca el Candelabro Trivulzio, realizado
en bronce en el siglo XIII. Para terminar, se pueden visitar los restos
arquitectónicos encontrados bajo la Catedral, procedentes de
la época romana unos, y otros del Baptisterio de San Juan de
la Fuente y de la Basílica de Santa Tecla, los dos del siglo
IV.
El Castillo Sforza es el principal monumento civil del Renacimiento
Milanés. Su edificación se inició en el año
1450 por Francesco Sforza sobre un edificio del siglo XIV (la decoración
fue realizada por Galeazzo María Sforza y Ludovico el Moro).
El Castillo está rodeado por un foso fortificado con torres
en sus vértices y con bastiones adosados a la muralla. En el
centro de la fachada se levanta la Torre de Filarete y bajo ésta
se encuentra la entrada principal. Tras atravesar el arco de la entrada
aparece el patio de armas, de forma rectangular, y al fondo de éste
se asoman varias construcciones como la Torre de Bona de Saboya del
año 1447 y la Rochetta, que son especialmente hermosas como
también lo es el Palacio Ducale. Dentro del Castillo hay distintas
muestras artísticas como una colección de grabados en
la Civica Raccolta di Stampe Bertarelli. El Museo del Castillo contiene
colecciones de arqueología, numismática, arte antiguo
y artes aplicadas. La Pinacoteca cuenta con una estupenda colección
pictórica de los siglos XIV-XVI, de maestros como Tintoretto,
Pontormo, L. Lotto, Giovanni Bellini, Bergognone, Mantegna y Corregio,
entre otros. También es muy notable la Sección Egipcia
y Paleontológica del Museo Arqueológico, con una colección
de utensilios de la culturas lombardas, que van del Paleolítico
a la cultura de Golasecca, objetos egipcios y un lapidario. Como curiosidad
se puede disfrutar también con una colección de instrumentos
musicales, con los doce tapices de los Meses del Año realizados
en 1503 y con cerámicas y artes aplicadas en las salas de la
Rocchetta.
Santa María delle Grazie, cuya construcción comenzó
Solari en los años 1466-1490 y finalizó en 1492 Bramante,
es otra obra representativa del gótico renacentista. En el
interior se pueden admirar los frescos de Butinone del siglo XV y
los de G. Ferrari. Bramante consiguió un acabado magnífico
en el Claustro con arquerías mantenidas por finas columnas
con hermosos capiteles y en la Sacristía Vieja en cuyo tímpano
de la puerta se ve a la Virgen con Santos. Leonardo da Vinci dejó
plasmada su genialidad en el Cenacolo Vinciano en el que se puede
admirar, en la pared del fondo, la "Ultima Cena" pintada
por el creador de la "Mona Lisa" entre los años 1495
y 1497.
Fundada por el propio Santo en el 386 la iglesia de San Ambrosio consiguió
el aspecto que conserva hoy en día en los siglos XI y XII al
seguir los cánones del estilo románico-lombardo. Una
imponente fachada elevada sobre un atrio del año 1150 y dos
majestuosos campanarios, de los siglos IX y XII, dan paso al interior,
abrigado por bóvedas de crucería. En la parte central
destacan un púlpito realizado con fragmentos del siglo XI y
el presbiterio baldaquino adornado con relieves románicos-bizantinos
del siglo XII. El altar mayor, realizado por Voivino en el año
835, es realmente impresionante ya que está revestido con láminas
de oro y plata esmaltadas, cinceladas y repujadas con piedras preciosas.
En la cripta se pueden contemplar los sepulcros de San Ambrosio, San
Gervasio y San Protasio. Son importantes también el Oratorio
de San Vittore in Ciel d’Oro, ornamentado con mosaicos del siglo V,
el Pórtico della Canonica realizado por Bramante en el año
1491. En las capillas situadas a lo largo de las naves se muestran
pinturas y frescos de Bergognone, Luini y Lanino.
En la Pinacoteca de Brera, albergada en un imponente castillo construido
por los Jesuitas en el siglo XVII, se puede admirar en el centro del
patio la Estatua de bronce de Napoleón realizada por Canova
en 1811. En el interior de la pinacoteca se contempla una inmejorable
colección de frescos de la escuela lombarda y las mejores obras
de Bellini, Veronés, Tintoretto, de Roberti, Piero della Francesca
y Rafael, entre otros, y una extensa representación de los
mejores pintores italianos de los siglos XV-XIX, así como de
pintores extranjeros como el Greco.
Palacios de Milán
A parte de estos monumentos de gran interés, Milán tiene
hermosos palacios emplazados en maravillosos rincones medievales como
el Palacio de los Jurisconsultos de 1564, el Palacio della Ragione
construido en el año 1233, el Palacio Real edificado por Piermarini
en el año 1778 y en el que se encuentra el Museo de Arte Contemporáneo
con una estupenda muestra pictórica con obras que van desde
el Futurismo hasta las más recientes tendencias o extensas
obras de la última posguerra y una recopilación monográfica
de los artistas más famosos; el Duomo, en el que se expone
una extensa muestra de esculturas excepcionales de los siglos XIV-XV,
con obras góticas lombardas, renacentistas y francesas; El
Palacio Marino, del año 1558 construido por G. Alessi y sede
del actual Ayuntamiento; la Casa Borromei, que data de principios
del siglo XV, con impresionantes frescos de estilo gótico;
el Palacio Sormani, construido en el siglo XVIII, es una suntuosa
casa que en la actualidad alberga la Biblioteca Comunale Centrale
y los palacios de Serbelloni, neoclásico, Castiglioni, liberty
y Litta, con fachada rococó.
Otros puntos de interés de Milán
Otros lugares de interés son la Loggia degli Osli con su pórtico
de 1316, la antigua tribuna para discursos conocida como el Arengario
del año 1939; la Iglesia de San Gottardo in Corte con su campanario
octogonal del siglo XIV y en cuyo interior se encuentra la sepultura
de Azzone Visconte (obra de Giovani di Balduccio y un fragmento de
fresco de Gioto); la Porta Nuova, de 1171, dentro de la muralla medieval;
la Iglesia de San Satiro obra de Bramante, del año 1478, en
la que destacan el Baptisterio octogonal y la Capilla de la Piedad
del siglo IX y la fachada romana-paleocristiana de San Lorenzo Maggiore.
Se distinguen, además la Rotonda de Via Besana, del siglo XVII,
un antiguo cementerio cuya iglesia se ha convertido en sala de exposiciones;
la sede de la Universidad que es el Ospedale Maggiore, edificio del
año 1456 obra de Filarete; la Capilla Portinari con frescos
de Foppa del año 1468 y el arca de mármol de San Pedro
Mártir obra de Giobanni Balduccio; la Pusterla di San Ambrogio,
antigua puerta de la muralla medieval con dos torres; el Cementerio
Monumental en el que se encuentra el sarcófago de Alessandro
Manzoni, numerosa capillas y monumentos de gran interés del
siglo XIX y contemporáneos, así como la impresionante
Estación Central, con un diseño de 1906 que fue realizado
en los años 1925-1931, de 36 metros de altura.
Y para disfrutar de un enorme espacio verde de 47 hectáreas,
nada mejor que visitar el Parque en el que se encuentran el Palacio
del Arte, del año 1933, sede del Trienal de Arte, el Acquario
Cívico, la Arena de 1807, construido por L. Canonica en estilo
neoclásico, el Arco de la Paz obra del mismo artista de los
años 1807-1838, en honor del emperador y los impresionantes
109 metros de altura la Torre-Belvedere.
Como centros de interés artístico-cultural destacan
la Casa-Museo de Alessandro Mazoni, la riqueza de la colección
privada del Museo Poldi Pezzoli, con obras de, entre otros, Botticelli,
Pollaiolo, Mantegna y Piero della Francesca; la Pinacoteca Ambrosiana
con obras de Leonardo da Vinci, Rafael, y Caravaggio entre otros,
el Museo del Risorgimiento con una extensa y rica colección
de recuerdos y objetos de valor que van del siglo XVIII a principios
de la Primera Guerra Mundial; la Colección Grassi de los siglos
XIX- XX de la Galería de Arte Moderno, las secciones griega,
romana, etrusca y bárbara del Museo Arqueológico; y
el Museo de Historia Natural que a parte de acoger el Zoo y el Planetario
en sus jardines explica la Historia Natural a través de métodos
modernos consiguiendo que este museo sea uno de los más importantes
del país.
No se puede dejar de visitar el Museo Naval Didáctico y el
Museo Nacional de la Ciencia y de la Tecnología Leonardo da
Vinci con varias salas, una de ellas dedicada a este genio, realmente
interesante, así como las secciones dedicadas a los transportes
ferroviarios y aéreos.
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