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rio de janeiro
La
capital del estado es la famosa ciudad de Río de Janeiro, levantada
caprichosamente en una estrecha franja de tierra. La capital acapara
gran parte del turismo mundial, gracias a su privilegiada ubicación.
Lo más recomendable, para tener una idea de la ciudad, es realizar
una rápida visita el Pao de Açúcar, la popular
colina de 396 metros de altura situada en la Bahía de Guanabara.
En su cima se encuentra un restaurante, un bar, una tienda de recuerdos
y un curioso teatro al aire libre. Se accede a la colina a través
de un teleférico (horario: todos los días de 8.00 a
22.00 h.)..
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y más de 260 ciudades del mundo |
El
Corcovado, la estatua del Cristo Redentor, es otro de los símbolos
de Río de Janeiro. Situado a 710 metros de altura, se accede
a él por carretera o bien, a través del tren cremallera.
En lo más alto se obtienen excelentes panorámicas de
Río. (Horario: todos los días de 8.00 a 22.00 h.). Continuando
con las panorámicas le recomendamos un paseo por los 14 kilómetros
del Puente que une Río y Niteroi.
Río de Janeiro está dividido en "zona norte"
y "zona sul", por la Serra da Carioca. Las clases medias
y altas habitan en la zona sur, mientras que la población menos
favorecida lo hace hacia el norte. Las principales áreas de
la ciudad, de norte a sur, son el Centro, donde se concentran las
oficinas y los grupos empresariales, Cinelandia, que alberga innumerables
restaurantes, teatros y cines, Lapa, antiguo y célebre barrio
escenario de novelas, Santa Teresa, uno de los barrios residenciales
más elitistas de Rio y con bellas casas coloniales, Catete
y Flamengo, donde se concentran los hoteles más lujosos de
la ciudad, Parque do Flamengo, creado en el año de 1950 con
cierta vida los fines de semana, Botafogo, que concentra consulados
y embajadas y que se caracteriza por su incesante ruido y tráfico
de vehículos, Copacabana, la más famosa playa de Brasil,
Ipanema y Leblon, con lo mejor de la sociedad de Rio y Barra da Tijuca,
un suburbio de caras famosas e incógnitos ricos.
Una vez que se tiene la idea de Río, inicie la visita en la
Plaza Quince de Noviembre, situada en pleno centro. En sus alrededores
se encuentra el Palacio Real e Imperial, construido en 1743, el Palacio
de Tiradentes, la Facultad de Derecho Cándido Mendes y la Iglesia
de Sao José, construida en 1824 y que posee un sonoro carrillón.
Recorrer el Río de Janeiro antiguo es una experiencia inolvidable.
El Acueducto de Lapa, construido en 1750, conecta los morros de Santa
Teresa y Santo Antonio. El Distrito de Santa Teresa, rodeado por los
morros de la ciudad y numerosas mansiones coloniales, ubicadas en
calles angostas son, sin duda, el más fiel reflejo del pasado.
Acérquese a Largo de Boticario, uno de los lugares más
pintorescos. Muy cerca Villa Riso, un antiguo establecimiento del
siglo XVIII y que conserva la casa original, una pequeña capilla
privada, muebles, antiguedades y diversas obras de arte.
En cuanto a museos Río ofrece una variada oferta. Destaca el
Palacio de Guanabara, antigua residencia de la Princesa Isabel, hija
del último emperador del Brasil, D. Pedro II (horario: de lunes
a viernes de 9.00 a 14.00 h. Sábados y domingos de 8.00 a 16.00
h.). El Museo de la República y Palácio do Catete, antigua
sede de la presidencia y que en la actualidad muestra una colección
de objetos pertenecientes a la época de la República
(horario: de martes a domingo de 12.00 a 17.00 h.). El Museo Nacional,
considerado como el más importante de Suramérica ofrece
una colección permanente de piezas que van de la época
de la colonia hasta la proclamación de la República
en 1889 (horario: de martes a domingo de 12.00 a 16.45 h.). A muy
poca distancia el Museo del Primer Reinado, donde podrá contemplar
objetos y documentos del período comprendido entre los años
de 1822 y 1831 (horario: de martes a viernes de 10.00 a 17.00 h. Sábados
y domingos de 13.00 a 17.00 h.).
El Museo Histórico Nacional, en la Praça 15 de Novembre
contiene una rica colección de tesoros históricos, esculturas,
muebles coloniales, además de cuadros, armas, armaduras, plata
y porcelanas (horario: martes a viernes de 11.00 a 17.00 h. Sábados
y domingos de 14.00 a 17.00 h.). La Biblioteca de la Ciudad, construida
en 1910, es un buen ejemplo del estilo neoclásico, predominante
en multitud de edificios. Alberga una valiosa colección de
primeras ediciones y libros excepcionales (horario: de lunes a viernes
de 10.30 a 18.30 h. Sábados de 10.30 a 17.00 h.). El Museo
del Palacio Itamaraty, antiguo Ministerio de Relaciones Exteriores,
alberga artículos de porcelana, plata, muebles franceses, brasileños
y portugueses, además de obras de artistas brasileños
y extranjeros. El Museo Folclórico Edson Carneiro, exhibe lo
mejor de las artes populares y su visita es imprescindible (horario:
de martes a viernes de 11.00 a 18.00 h. Sábados, domingos y
festivos de 15.00 a 18.00 h.). Para quienes gustan de las joyas y
las piedras preciosas nada mejor que acudir al Museo H. Stern.
El Teatro Municipal, un edificio ricamente decorado con mármol
y mosaicos, es el lugar ideal para los conciertos de ópera,
ballet y diversos eventos culturales. El Museo de la Ciudad se encuentra
situado dentro del Parque da Cidade y posee una excelente colección
de recuerdos de los momentos más importantes de la historia
de la ciudad, mientras que el Museo de Arte Moderno, cuenta con excelentes
trabajos de artistas brasileños contemporáneos e internacionales,
como son Picasso, Braque y Matisse. Finalmente el Museo Nacional de
Bellas Artes, probablemente el mejor museo de Rio, con más
de 800 obras de diversos artistas entre pintura y escultura (abierto
de martes a viernes de 1.00 a 17.30 h. Sábados, domingos y
festivos de 15.00 a 18.00 h.).
Por otro lado en cuanto a Iglesias, Río cuenta con una gran
variedad. Destacamos la Iglesia Nossa Senhora da Candelaria construida
en 1811 por un rico naviero. Es una de las iglesias más lujosas
de la ciudad por su interior recubierto de mármol y puertas
de bronce. La Iglesia Nossa Senhora de Bonsecesso, la más antigua
y diseñada de acuerdo a planos traídos desde Portugal.
Las tallas son de estilo rococó y su órgano tiene más
de 200 años. La Iglesia Sao Francisco de Paula inaugurada oficialmente
en 1865, es considerada una verdadera obra de arte. Se distinguen
los trabajos del Maestro Valentín y la escultura de la imagen
del santo.
Desde el Monasterio de Sao Bento y la Iglesia Nossa Senhora do Outeiro
da Gloria, se obtienen preciosas vistas de la ciudad. El monasterio
es un buen ejemplo de la rica arquitectura colonial de la ciudad ya
que contiene prácticamente lo mejor del arte de los siglos
XVII y XVIII, mientras que la iglesia, construida también sobre
una ladera, cuenta con preciosos azulejos brasileños.
No olvide hacer una vista a la Iglesia da Orden Terceira de Sao Francisco
da Penitencia, de aspecto sobrio y al Convento de Santo Domingo, edificado
entre 1608 y 1615, que alberga numerosos cuadros y una maravillosa
sacristía.
Por último, le aconsejamos una visita al Jardín Botánico
donde podrá admirar la flora de la región, mientras
que en la Finca de Boa Vista, que acoge el Zoológico, podrá
disfrutar de los más de 1.600 animales que posee.
LAS PLAYAS Y EL LITORAL DE RÍO DE JANEIRO
Las limpias y cristalinas aguas que bañan el extenso arenal
de Río de Janeiro y sus acogedoras playas, se han convertido
en el principal atractivo turístico del estado. Las playas
de la ciudad comienzan en la Bahía de Guanabara y se extienden
a lo largo del Océano Atlántico en una secuencia ininterrumpida.
La Playa de Leme, que se extiende hacia las doradas arenas de Copacabana,
la playa más famosa del país, finaliza a la altura del
Fuerte de Copacabana, un enclave rebosante de restaurantes, bares
y cafés.
Sobresalen los paisajes de Playa Diabo, la Roca de Arpoador, un excelente
lugar para la pesca, y la exquisita Playa de Ipanema, la más
sofisticada y centro de reunión de la jet-set carioca. A continuación
la inigualable Playa de Leblón, centro de diversión
de jóvenes e intelectuales y que finaliza al pie de la roca
Dois Irmaos. Más hacia el sur, se extienden más de 16
kilómetros de hermosas playas como la de Barra y San Conrado.
Aquí se alzan los barrios más modernos de la ciudad
y que deslumbran por sus lujosas construcciones.
Si lo que se busca son playas casi vírgenes, no deje de acudir
a Bandeirantes, Prainha, Grumori y Guaratiba.
La ciudad de Río y la Bahía de Guanabara, dividen la
costa del estado en dos. Hacia el oeste la Costa Verde y hacia el
este la Costa do Sol. En la Costa Verde existen cientos de islas que
protegen las orillas y permiten nadar y navegar plácidamente.
Los lugares más famosos son Angra Dos Reis, Ilha Grande y Parati,
una preciosa ciudad colonial. Desde aquí se pueden alquilar
botes para navegar por sus encantadoras islas. En cambio, en la Costa
do Sol, encontrará Buzios, Cabo Frío y Arraial do Cabo,
famosas por su belleza y lujo, mientras que en Saquarema, podrá
practicar el surf.
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